Codigos QR un abanico de posibilidades para el turismo

Ir de tapas por Donosti y conocer los ingredientes del pintxo en  francés o ingles,  encontrarnos un original mosaico en el empedrado de Lisboa  y descargarnos información de la zona,  o visitar la Fundación Miro y tener alcance información  sobre la obra, el pintor, la corriente artística… simplemente  acercando nuestro  Smartphone a un código … son algunas de las ventajas de los códigos QR.

                                           Restaurante Txalupa. San Sebastian

Hay muchas maneras de relacionarnos con el   cliente, pero teniendo en cuenta las tendencias en el consumo,  tenemos que estar especialmente pendientes  de aquellas que se basen en la interacción mediante el teléfono móvil .

Un código QR (quick response code, «código de respuesta rápida») es un módulo útil para almacenar información en un un código de barras . Wikipedia

¿Cómo funciona?                                                                                                             Este código de barras puede ser leído por cualquier dispositivo multimedia con camara desde  un teléfono móvil smartphone,  una tableta , un ordenador portátil o mediante un  lector de códigos, solo con  dirigir nuestras pantallas , se lee o escanea el código. Para ello hemos debido descargarnos previamente una aplicación.

El código QR  nos y permite acceder automáticamente  a la información previamente guardada, generalmente te direcciona a una URL o página web. Sin necesidad de teclear o escribir nada en nuestros teléfono.

Andalucía una región que también está  apostando por la tecnología y sus  avances para el desarrollo y renovación de su industria turística. Nos explica en su página web http://andaluciaqr.com/ el funcionamiento de los codigos

 Aunque en España aun no  es una opción  muy extendida, actualmente los QR se presentan  una herramienta de marketing económica y  con muchas posibilidades.  Las  compañías aéreas por ejemplo  vienen utilizándolos desde hace algunos años  para la emisión de billetes electrónicos. Permiten además facturar sin necesidad de consumir  papel.

En nuestro caso como empresas dedicadas al turismo  los usos que se le han dado a estos códigos de barras hasta el momento están  sobre todo dirigidos a ser  sistemas de información turística interactiva en destino.

Dentro de los carteles de señalización de rutas y monumentos podemos encontrarlos por ejemplo en el centro histórico de Badalona, donde podemos ver en cada  punto de parada; una fotografía del lugar, un plano con todo el itinerario a seguir y los contenidos en cuatro idiomas (catalán, castellano, francés e inglés).  Similares usos tienen los codigos en las señalizaciones de una ruta por Oliva en Valencia o en Teruel. Donde se está modernizando el  turismo rural y verde.

Lisboa ha apostado también por este tipo de código informativo, combinando arte y tradición con las nuevas tecnologías. Asi en el barrio de Chiado, podemos encontrar un original mosaico. Mide alrededor de un metro cuadrado y mantiene el estilo de los típicos mosaicos de inspiración romana del siglo XVII, pero  simplemente al apuntar nuestro  smartphone  el conjunto de teselas nos aporta información turística de la zona en inglés y portugués.

Dentro del mundo de los museos los códigos QR se convierten en verdaderas guías, que complementan a las conocidas audioguias, aportando muchísima información multilingüe. El primero en utilizarlos fue el Museo y Galería de Arte Derby del Reino Unido, pero afortunadamente se ha generalizado su uso, por ejemplo en España podemos encontrarlo en la Fundación Joan Miró de Barcelona entre otros.

Una de las ventajas de estos códigos es que permiten el acceso a la información turística en cualquier lugar y en cualquier momento podemos así relacionarnos con el viajero de otro modo ofreciéndole un papel más activo.

Ir de Pintxos por Donosti, se ha convertido también en una experiencia diferente. Algunos bares del casco Viejo de San Sebastian, como el bar Txalupa, han sabido utilizar los  códigos QR junto con su gastronomía, para darle asi un valor añadido. Los códigos QR te permiten conocer en varios idiomas los ingredientes del pintxo, darle una puntuacióny recomendarlos via twitter , relacionándolo asi también con las redes sociales.

Un ejemplo muy divertido, anque no provenga directamente del mundo del turismo es el QR Music Festival , en Madrid. El año pasado en  barrio de Malasaña idearon un festival  donde se aunaba música, tecnología y diversión.  Podeis ver el funcionamiento como lo describen ellos mismos en esta imagen.

Esta iniciativa y otras similares qu se han llevado a cabo otras ciudades como  Valencia y Bilbao  pueden ayudar al desarrollo turístico y económico del pequeño comercio del casco antiguo de muchas ciudades, ofreciendo así alternativas de tipo cultural, gastronómico, etc  

Considero que son una herramienta de gran utilidad y muy bajo coste. ¿Y tu que opinas?

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